El mal carácter la comparo con un arma letal. Y lo comparo así porque destruye todo sin piedad alguna. Todo se debe a la falta de saber controlarse a sí mismo. Cada uno de nosotros nos conocemos tan bien que a veces es difícil entender porque perdemos el control tan fácilmente. Nosotros conocemos nuestras emociones pero somos tan débiles que se nos salen de control y se nos hace imposible controlarnos.

genio

 

Es triste ver como un mal carácter sin control destruye todo a su paso. Primeramente destruye a la persona afectada y por supuesto, también a las personas a su alrededor como su familia. Hay situaciones donde si nos va mal en el trabajo pues nos desquitamos con la primera persona que vemos y por lo regular es nuestra propia familia. O simplemente tenemos tan mal carácter que por cualquier cosa insignificante explotamos sin mirar a nuestro alrededor y dañamos a lo que más queremos que son nuestros propios hijos.

triste2

Es típico que cuando la persona se calma pide perdón y erróneamente piensa que pidiendo una disculpa le da el derecho de volverlo a hacer al siguiente dia o a la siguiente semana. ¿Qué significa pedir una disculpa? Cuando se pide una disculpa es porque de verdad estamos arrepentidos y queremos enmendar nuestros errores cometidos. ¿Cuál es el propósito de pedir perdón y volverlo a hacer?

SONY DSC

Las consecuencias son graves y más cuando hay hijos de por medio que están mirando están reacciones tan inestables. Y con esto no quiero decir que nunca podemos molestarnos o enojarnos. Claro que tenemos el derecho de hacerlo cuando algo nos moleste pero también hay que saber tener control y no lastimar a gente inocente. Cuando hay hijos de por medio, crecen con confusión y trauma ante estas situaciones inesperadas. El dolor que queda dentro de ellos es irreparable porque esos recuerdos siempre quedaran ahí dentro. Reflexionemos y controlemos nuestros actos y acordémonos que como padres tenemos la responsabilidad de educarlos y de enseñarles el bien no de traumarlos y de hacerles daño.

nino

Aprendamos a no asumir que podemos hacer daño y que al dia siguiente todo va a ser igual. Las cosas jamás son iguales aunque así parezca. El daño emocional puede ser tan grave que nuestros hijos pueden seguir el patrón del mismo mal carácter y de las mismas acciones porque eso es lo que ven siempre. Ayudémosle a nuestros hijos a ser mejores personas y ayudémonos nosotros mismos reconociendo que estamos mal y cambiemos nuestros hábitos. Dejemos de culpar a los demás de nuestros actos y tomemos conciencia que es responsabilidad de nosotros mismos cambiar y ser un ejemplo para nuestros hijos.

Es importante también reconocer que con un mal carácter destruimos a toda la familia en general. Aprendamos a usar el dialogo así sea con nuestra pareja o con nuestros padres cuando nos sintamos fuera de control. Paremos de hacer daño a las personas que dan todo por nosotros y que están ahí para apoyarnos. No te esperes a perderlas para después reflexionar cuando el daño ya es tan grande que ya no se pueda reparar.

¡Valora lo que tienes porque quizá mañana no vas a poder hacerlo! Piénsalo..